El mercado inmobiliario en la provincia de Alicante experimenta cambios significativos. Aunque las cifras se mantienen en niveles históricamente altos, en el segundo trimestre de 2025 el número de viviendas adquiridas por extranjeros disminuyó un 9,4%, lo que podría indicar que el auge postpandemia en este segmento ha alcanzado su punto máximo.
En concreto, durante el segundo trimestre de 2025, los extranjeros compraron 7.875 viviendas en la provincia, frente a las 8.697 del mismo periodo del año anterior. Esto se traduce en un total de 15.305 operaciones en el primer semestre, con una caída del 4,5%. A pesar de esta tendencia, Alicante continúa siendo la provincia líder en España, concentrando el 20,4% de todas las compraventas con participación extranjera registradas en el país.
Los británicos pierden el liderazgo en la Costa Blanca
Además de la reducción en el volumen de ventas, se consolidan cambios en el perfil de los compradores extranjeros más activos. Por segundo trimestre consecutivo, los británicos dejan de ser los principales compradores en la Costa Blanca, un hecho sin precedentes. Según datos recientes del Colegio Notarial de la Comunitat Valenciana, los holandeses han tomado la delantera, distanciándose cada vez más de los anteriores líderes.
Incremento en los importes de las operaciones en un contexto de subida de precios
Los importes totales de las operaciones han aumentado, ya que la subida de precios compensa con creces la reducción en el número de viviendas vendidas. Entre enero y junio de 2024, el importe total fue de 2.985 millones de euros, mientras que en el primer semestre de 2025 superó los 3.300 millones de euros.
El precio medio de la vivienda adquirida por extranjeros en este periodo alcanzó los 218.574 euros, un 18% más que hace un año. En comparación, el precio medio para compradores españoles fue de 143.160 euros.
Evolución por nacionalidades: quién compra menos y quién más
El cambio más destacado es la pérdida de protagonismo de los compradores británicos, que en 2018 realizaron casi 5.000 operaciones y cerraron 2024 con 3.594, una caída cercana al 30%. Esta tendencia continuó en 2025, con 1.684 viviendas adquiridas en la Costa Blanca, un descenso del 7,3%.
Además de las posibles consecuencias del Brexit, este descenso se atribuye al contexto económico desfavorable en el Reino Unido y al aumento de precios en las zonas preferidas de la provincia, afectando especialmente a compradores británicos de clase media y baja con menor poder adquisitivo.
Otros grupos que también redujeron sus compras incluyen:
- Belgas: 1.397 operaciones (–9,1%);
- Franceses: 626 (–12,3%);
- Alemanes: 1.000 (–1%);
- Suecos: 725 (–0,9%).
La disminución es aún más notable entre ucranianos, polacos y otros ciudadanos de Europa del Este, cuyo aumento inicial tras la invasión rusa de Ucrania fue abrupto. Aun así, estos grupos mantienen una posición relevante en el mercado inmobiliario alicantino: los polacos ocupan el cuarto lugar con 1.224 operaciones (–22%) y los ucranianos compraron 780 viviendas (–7%).
Los compradores rusos también se mantuvieron activos pese a las sanciones, adquiriendo 360 viviendas entre enero y junio de 2025, aunque con una caída del 28%.
Por otro lado, aumentaron sus compras ciudadanos de Argelia (434, +24%), Irlanda (470, +2,3%) y Rumanía (515, +11,2%). El crecimiento más destacado corresponde a los compradores neerlandeses, que por segundo trimestre consecutivo lideran el número de adquisiciones en la Costa Blanca con 1.879 operaciones (+18%).
Factores que impulsan el interés neerlandés por Alicante
El sector inmobiliario atribuye este auge a las restricciones impuestas en varias ciudades y por el Gobierno de los Países Bajos para contener los precios ante la grave crisis de vivienda local. Estas medidas limitan la compra de viviendas como segunda residencia o inversión, lo que ha llevado a muchos inversores neerlandeses a dirigir sus recursos hacia España.
Persistente escasez de vivienda nueva
A pesar de la caída en el número de compraventas, los promotores en Alicante no muestran preocupación. La demanda de vivienda nueva por parte de ciudadanos europeos continúa superando ampliamente la oferta, cuya escasez sigue aumentando.
