Un nuevo boom en el mercado inmobiliario en España
En Madrid, el portal Fotocasa celebró el Pro Academy Day, un encuentro que reunió a profesionales y expertos del sector inmobiliario. Durante el evento, el economista Gonzalo Bernardos destacó que el mercado inmobiliario español está al borde de un boom, impulsado por cambios estructurales en la forma de adquirir vivienda. El factor clave es la transferencia de riqueza intergeneracional, que modifica el perfil del comprador y mantiene una demanda activa a pesar del incremento en los precios.
Este fenómeno se caracteriza como un boom y no como una burbuja similar a la de 2006–2007. Actualmente, el aumento de los precios responde a un déficit claro en la oferta de vivienda nueva, y no a una concesión excesiva de créditos por parte de los bancos.
Jóvenes compradores y el papel del apoyo familiar
Los menores de 40 años se han convertido en el grupo que más impulsa la compraventa de viviendas en España. Su tasa de propiedad ha descendido notablemente, pasando del 59% en 2007 al 27% en 2024 entre quienes tienen entre 26 y 29 años. El acceso a la vivienda para este segmento es posible principalmente gracias al respaldo financiero familiar.
Este apoyo se ha consolidado como una norma social de responsabilidad parental, que cubre el capital que las entidades bancarias no financian. Así, una generación con ingresos limitados, empleo inestable y un mercado de alquiler tensionado puede aún acceder a la propiedad.
Compra frente a alquiler: el impacto de los precios récord
La presión en el mercado del alquiler es el principal motor que impulsa la compra. Los precios máximos, la escasez de oferta y la incertidumbre jurídica generan preocupación entre los jóvenes inquilinos, quienes perciben que pagan más por alquilar que por una hipoteca. La evidencia de que comprar puede resultar más económico, junto con el apoyo familiar, acelera la decisión de adquirir una vivienda.
Diferencias entre el ciclo actual y el de 2006–2007
El ciclo actual presenta diferencias fundamentales respecto al de 2006–2007:
- Política prudente de los bancos: El volumen de hipotecas concedidas hoy es significativamente menor, aproximadamente un 35% del otorgado en 2006. Además, predomina el tipo fijo, lo que reduce considerablemente el riesgo de impago en comparación con la época en que se extendieron numerosos créditos a tipo variable.
- Escasez de oferta: La principal limitación es la falta de vivienda nueva. La actividad inmobiliaria se concentra en el mercado de segunda mano, que experimenta un auge debido al déficit de oferta. La creación de nueva vivienda es un proceso largo que puede tardar años o incluso décadas desde la adquisición del suelo hasta la construcción.
Recomendaciones para profesionales del sector inmobiliario
Para adaptarse a esta nueva realidad, se sugieren tres líneas de trabajo prioritarias para los profesionales inmobiliarios:
- Enfocarse en los jóvenes, que constituyen el principal grupo de compradores, especialmente aquellos que desean dejar de alquilar con el respaldo de sus familias.
- Priorizar la captación de clientes, un desafío que se ha vuelto más complejo; el verdadero reto es localizar vivienda de segunda mano y establecer precios adecuados.
- Entender que las decisiones de compra se toman en el triángulo "comprador–agente–familia", donde los padres suelen aportar la mayor parte del capital inicial.
Estos cambios estructurales configuran un escenario donde la demanda se mantendrá estable mientras persista la escasez de oferta y el apoyo financiero familiar. Los profesionales del sector deben considerar esta dinámica, caracterizada por el aumento de precios, jóvenes compradores con recursos limitados y familias que redistribuyen sus ahorros, para anticipar tendencias y ofrecer un soporte más efectivo a cada perfil.
