En el primer trimestre de 2026, los precios de la vivienda en España en los municipios situados en la costa, excluidas las capitales de provincia, subieron un 13,5% interanual, hasta alcanzar los 1992 euros por metro cuadrado.
Como resultado, el esfuerzo para la compra de vivienda alcanzó el 40% de la renta disponible de un hogar medio, y aparecieron las primeras señales de agotamiento de la demanda, según el informe elaborado por la tasadora Tinsa by Accumin.
La escasez de oferta sigue presionando los precios
El mercado residencial en la costa, determinado en gran medida por la dinámica del segmento vacacional, combina un intenso crecimiento de los precios con una demanda estable que empieza a mostrar signos de agotamiento.
Esto revela la escasez de oferta como el principal factor que sostiene la presión sobre los precios y dificulta cada vez más el acceso a la vivienda para la población con un salario medio local.
Por regiones geográficas, el crecimiento anual más intenso se registró en Baleares y Canarias – 14,1% en ambos casos – y en la costa mediterránea – 13,9%.
Después se sitúan la costa norte de España y el tramo atlántico de Andalucía, ambos con un crecimiento nominal del 11,7%.
Parte de los municipios costeros ya supera los niveles de 2007
En cuanto a los máximos alcanzados durante la burbuja inmobiliaria de 2007, el informe señala que el precio de la vivienda en las costas se sitúa en términos reales un 30% por debajo de aquellos niveles.
Sin embargo, en términos nominales, casi un centenar de municipios, situados principalmente en Baleares y Canarias, y en las provincias de Alicante, Málaga, Cádiz y Pontevedra, ya han superado los valores de aquel periodo.
Comprar vivienda exige un esfuerzo financiero cada vez mayor
Por otro lado, el esfuerzo financiero necesario para pagar el primer año de hipoteca supera el umbral máximo recomendado del 35%, alcanzando niveles especialmente elevados en Baleares – 59%, Málaga – 57% – y Alicante – 46%.
Por el contrario, los indicadores más moderados se registran principalmente en tramos de la costa norte, en Murcia, Valencia, Castellón y Almería.
El desarrollo de las costas españolas es cada vez más desigual.
Mientras que el esfuerzo financiero para comprar vivienda en el conjunto del país se mantiene cerca del equilibrio, en algunas zonas costeras la accesibilidad alcanza niveles elevados de tensión.
Allí donde confluyen los mercados de vivienda permanente y temporal, se prioriza la mayor rentabilidad que ofrece el segmento vacacional.
Vivienda usada y operaciones en la costa
El precio medio de la vivienda usada, calculado por la red técnica de la tasadora, se situó en 3150 euros/m², un 11,6% por encima de la media nacional.
En el 77% de los tramos analizados, los expertos ven potencial de crecimiento, mientras que en el 23% restante detectan señales de estancamiento o de haber alcanzado un pico.
En 2025, en los municipios situados en la costa se cerraron 204 089 compraventas de vivienda, lo que supone un aumento del 1,7% respecto al año anterior.
Las ventas a extranjeros, aunque en conjunto se redujeron un 3%, crecieron en la costa atlántica de Andalucía – 11,4% – y en el norte – 10,9%.
Aumentan las licencias de construcción
En cuanto a la oferta, el número de licencias de construcción concedidas en las costas aumentó un 21,7% respecto al año anterior, hasta alcanzar las 29 101.
El crecimiento más intenso se observó en las islas – 39% – y en la costa atlántica de Andalucía – 23%.
Los tres primeros puestos fueron para Mijas – 1670, Estepona – 1278 – y Gijón – 854.
El crecimiento de los precios y la oferta limitada son especialmente visibles en las zonas costeras más demandadas, donde la demanda de apartamentos en España sigue siendo elevada.
